La carretilla elevadora es la máquina que más se usa en un almacén y la que provoca los accidentes más graves. No porque sea especialmente peligrosa, sino porque se maneja muchas horas, en espacios estrechos y con gente andando alrededor.
Casi todos los fabricantes recomiendan una comprobación antes de empezar el turno. Dura cinco minutos y en la mayoría de las empresas no se hace, porque se da por hecho que si ayer funcionaba, hoy también.
Lo que hay que mirar con la máquina parada
Una vuelta alrededor, sin arrancar:
- Neumáticos: cortes, desgaste desigual, objetos clavados y, si son de aire, la presión.
- Horquillas: grietas en el talón, deformaciones, desgaste en la punta y que el seguro esté puesto.
- Mástil y cadenas: tensión pareja en las dos cadenas, sin eslabones dañados ni óxido excesivo.
- Manchas en el suelo bajo la máquina, que suelen ser el primer aviso de una fuga hidráulica.
- Niveles de aceite hidráulico, refrigerante y aceite de motor si es térmica.
- Batería: bornes limpios, sin sulfatar, cables sin rozaduras y tapones en su sitio.
- Protector del conductor y respaldo de carga, sin golpes ni soldaduras rotas.
- Cinturón de seguridad, que abroche y retraiga bien.
- Extintor de la máquina, si lo lleva, con la presión correcta.
Lo que hay que probar con la máquina en marcha
Ya sentado, antes de coger la primera carga:
- Freno de servicio y freno de mano.
- Dirección, girando a los dos lados hasta el tope.
- Claxon y avisador de marcha atrás.
- Luces de trabajo y luz rotativa.
- Subida, bajada e inclinación del mástil, buscando movimientos bruscos o que la carga baje sola.
- Ruidos que no estaban ayer.
Si algo de esto falla, la máquina no sale. Y aquí está la clave: tiene que haber una forma clara de dejarla fuera de servicio, con una tarjeta o una llave que se entrega, o siempre habrá alguien que la use «solo un momento».
Los errores que más caros salen
- Circular con la carga alta. Las horquillas van a unos centímetros del suelo y el mástil ligeramente inclinado hacia atrás.
- Superar la capacidad. La placa de la máquina indica cuánto puede levantar y a qué distancia del mástil. Cuanto más lejos va el peso, menos aguanta.
- Girar en pendiente o bajar una rampa de frente con carga.
- Llevar a alguien subido en las horquillas o en la cabina.
- Bajarse sin bajar las horquillas, poner el freno y quitar la llave.
- Usarla como plataforma para subir a una persona sin la jaula homologada.
- Empujar palets con las horquillas en lugar de moverlos.
Las transpaletas también cuentan
Se revisan menos todavía, porque parecen inofensivas. Con una transpaleta cargada, sin embargo, hay cientos de kilos en movimiento:
- Ruedas y rodillos, que se desgastan y se agarrotan.
- Circuito hidráulico, buscando que no pierda altura sola.
- Timón y palanca, que suban, bajen y liberen bien.
- Freno, en las eléctricas.
Una transpaleta que baja sola es de las averías que más lesiones de pie provocan.
El entorno importa tanto como la máquina
Muchos incidentes no son de la carretilla, sino del sitio por donde circula:
- Pasillos delimitados y libres de material.
- Separación entre el paso de peatones y el de máquinas.
- Espejos en las esquinas sin visibilidad.
- Suelo sin baches ni restos que hagan botar la carga.
- Iluminación suficiente, sobre todo ahora que anochece antes.
- Topes en los muelles de carga.
Cómo hacer que la revisión se haga de verdad
Lo que funciona es una hoja plastificada colgada en la propia máquina, con los puntos a revisar y una casilla por día. Se firma, se ve de un vistazo quién la usó y queda constancia si algo falló.
No es burocracia: es lo que permite detectar que una cadena lleva tres semanas dando guerra antes de que se rompa.
En Valsuhe suministramos a empresas de Valencia lo que rodea al día a día del almacén, desde señalización y espejos hasta protección individual e iluminación. Si estás revisando cómo circulan las máquinas por tu nave, cuéntanos cómo lo tienes y te ayudamos.








