Hay trabajos que solo se pueden hacer con la nave parada. Pintar el suelo, cambiar la iluminación, reorganizar el almacén o reparar una zona de paso son cosas que durante el año no hay manera de encajar sin molestar a producción.
Por eso agosto, con la actividad al mínimo, es la ventana natural para esas reformas. El problema es que también es el mes en el que peor funciona el suministro, así que lo que no esté previsto probablemente no llegue a tiempo.
Repasamos los trabajos que más se hacen en esa parada y qué material conviene tener preparado antes de que cierre medio polígono.
Los trabajos que mejor encajan en agosto
- Pintar o tratar el suelo. Necesita la nave despejada y varios días de secado, algo imposible el resto del año.
- Repintar la señalización horizontal: pasos, zonas de carga, delimitación de estanterías.
- Cambiar la iluminación a LED, que además se amortiza rápido.
- Reorganizar el almacén y montar o mover estanterías.
- Reparar puertas, portones y muelles de carga.
- Revisar y arreglar cubiertas y canalones antes de las lluvias de otoño.
- Sanear humedades y repasar pintura de paredes y estructuras.
Material que conviene tener antes de empezar
Nada frena más una reforma que quedarse a media tarea sin un consumible de dos euros:
- Pintura de suelo y de señalización, imprimación y disolvente.
- Rodillos, brochas, pértigas, cubetas y cinta de carrocero.
- Plásticos de protección y cartón para cubrir maquinaria.
- Discos de corte y de desbaste, brocas y coronas.
- Tacos, tornillería y anclajes químicos para fijar a hormigón.
- Silicona, espuma de poliuretano y masilla de reparación.
- Luminarias LED, portalámparas y material eléctrico.
- Guantes, gafas, mascarillas y protección auditiva para quien haga el trabajo.
Trabajar con la nave vacía también tiene sus riesgos
Menos gente significa menos ayuda si algo sale mal. Conviene no relajarse justo cuando más solo se trabaja:
- Nada de trabajos en altura sin el equipo adecuado. La escalera de mano no vale para todo.
- Escaleras y plataformas en buen estado, y a ser posible con alguien cerca.
- Ventilación cuando se pinta o se usan disolventes. Una nave cerrada acumula vapores muy rápido.
- Protección respiratoria específica, no una mascarilla cualquiera.
- Si hay trabajos con chispas, retirar antes todo lo inflamable de la zona.
- Avisar siempre a alguien de que se está en la nave y a qué hora se sale.
Si entra una empresa externa
Muchas de estas reformas las hace un tercero. Aunque sea agosto, la coordinación de actividades no se suspende:
- Dejar por escrito qué zonas puede usar y cuáles no.
- Indicar dónde están los cortes de luz, agua y aire.
- Señalar la ubicación de extintores, botiquín y salidas.
- Dejar un teléfono de contacto que alguien vaya a coger en agosto.
- Acordar cómo se cierra la nave cada día.
Y encargarlo con tiempo
La regla práctica es sencilla: lo que se necesite en agosto se pide en julio. En agosto los plazos se alargan, muchos fabricantes cierran y una entrega que normalmente tarda dos días puede irse a dos semanas.
Hacer la lista completa antes de empezar, y no sobre la marcha, es lo que marca la diferencia entre terminar la reforma y dejarla a medias hasta septiembre.
En Valsuhe conocemos bien el calendario de las empresas de Valencia y sabemos lo que aprieta agosto. Si tienes una reforma prevista para la parada, cuéntanos qué vas a hacer y preparamos el material con antelación para que no te falte nada.








