El verano supone un reto para muchas empresas. Las altas temperaturas, la reducción de personal por vacaciones y los posibles retrasos en el suministro hacen que una buena planificación sea más importante que nunca.
En estas fechas es habitual que aumente el consumo de determinados materiales y que algunos productos, que durante el resto del año pasan desapercibidos, se conviertan en imprescindibles para mantener la actividad con normalidad. No se trata de hacer grandes acopios de material, sino de anticiparse a las necesidades reales de la empresa para evitar compras de última hora, interrupciones en el trabajo o costes innecesarios.
A continuación, repasamos siete productos que conviene revisar antes de afrontar los meses de verano.
1. Bobinas industriales y papel de secado
Durante el verano aumenta la necesidad de mantener limpios los espacios de trabajo. El calor favorece la acumulación de polvo, grasa y humedad, especialmente en talleres, industrias y almacenes.
Las bobinas industriales permiten realizar tareas de limpieza de forma rápida y eficiente, tanto para el secado de manos como para la limpieza de herramientas, maquinaria o superficies de trabajo.
Antes del verano conviene comprobar el stock disponible y asegurarse de que será suficiente para cubrir las semanas de mayor actividad o los periodos vacacionales.
2. Productos de limpieza profesional
La limpieza cobra todavía más importancia durante los meses de calor.
Además de mantener unas instalaciones más agradables, ayuda a prevenir problemas derivados de la acumulación de suciedad, aceites o residuos que pueden afectar tanto a la seguridad como al funcionamiento de la maquinaria.
Entre los productos más utilizados destacan:
- Desengrasantes industriales.
- Limpiadores multiusos.
- Absorbentes para derrames.
- Bayetas técnicas.
- Cepillos y útiles de limpieza.
Mantener estos productos disponibles facilita las labores de mantenimiento preventivo.
3. Mangueras y accesorios de conexión
Las altas temperaturas pueden acelerar el desgaste de determinados materiales.
Es recomendable revisar el estado de:
- Mangueras de agua.
- Mangueras de aire comprimido.
- Racores.
- Abrazaderas.
- Conexiones rápidas.
Detectar una pequeña fuga antes de que provoque una avería importante puede evitar paradas innecesarias y reducir costes de reparación.
4. Discos de corte y consumibles para herramientas
En muchas empresas el verano se aprovecha para realizar reparaciones, reformas o tareas de mantenimiento.
Por ello conviene revisar el estado de los consumibles más utilizados, como:
- Discos de corte.
- Discos de desbaste.
- Brocas.
- Puntas de atornillar.
- Hojas de sierra.
Trabajar con accesorios desgastados no solo reduce el rendimiento, sino que también incrementa el riesgo de accidentes.
5. Material de señalización y balizamiento
Durante el verano muchas empresas reorganizan espacios de trabajo, realizan obras de mantenimiento o modifican recorridos internos.
En estas situaciones resulta imprescindible disponer de material de señalización adecuado, como:
- Cintas de balizamiento.
- Conos.
- Señales provisionales.
- Cintas adhesivas de marcaje.
- Carteles de advertencia.
Una señalización clara contribuye a prevenir accidentes y facilita el trabajo de empleados y empresas externas que puedan acceder a las instalaciones.
6. Material de embalaje y expedición
Aunque algunas empresas reducen su actividad en verano, otras experimentan precisamente el efecto contrario.
En sectores relacionados con la logística, el transporte o la distribución suele mantenerse un elevado volumen de envíos.
Por ello conviene revisar el stock de:
- Film estirable.
- Cintas adhesivas.
- Cajas.
- Etiquetas.
- Flejes.
- Material de protección para mercancías.
Una correcta planificación evita retrasos y facilita la preparación de pedidos.
7. Tornillería, fijaciones y pequeño material de uso diario
Hay productos cuyo coste es reducido pero cuya ausencia puede paralizar completamente un trabajo.
Es el caso de:
- Tornillos.
- Tuercas.
- Arandelas.
- Tacos.
- Bridas.
- Abrazaderas.
- Anclajes.
Son materiales que se utilizan prácticamente a diario y cuya reposición suele olvidarse hasta que surge la necesidad.
Mantener un pequeño stock evita desplazamientos innecesarios y agiliza cualquier intervención.
La importancia de planificar antes del verano
Uno de los errores más habituales consiste en esperar a que aparezca una necesidad urgente.
Durante los meses de verano es frecuente que algunos fabricantes reduzcan su producción, que determinados proveedores trabajen con menos personal o que los plazos de entrega se alarguen.
Planificar las compras con antelación permite:
- Evitar roturas de stock.
- Reducir compras urgentes.
- Organizar mejor el presupuesto.
- Mantener la actividad sin interrupciones.
- Afrontar las vacaciones con mayor tranquilidad.
Una simple revisión del almacén puede marcar la diferencia.
Un proveedor de confianza también forma parte de la planificación
Más allá de disponer de un buen stock, es importante contar con un proveedor capaz de responder cuando surge un imprevisto.
En Valsuhe llevamos desde 1996 suministrando herramientas, consumibles y material industrial a empresas de toda la provincia de Valencia, ayudándolas a resolver necesidades de forma rápida y ofreciendo asesoramiento para encontrar siempre la solución más adecuada.
Porque en muchas ocasiones, disponer del producto correcto en el momento adecuado es tan importante como el propio producto.








